Apúntate a la dieta mediterránea

Ya hice mención en el anterior post a la dieta mediterránea, una de las más saludables, económicas y versátiles del mundo. Por suerte, la gente busca ahora comer de una manera sana, que es la mejor alternativa a las dietas para perder peso, que suelen ser más caras, repetitivas y, lo peor, acabar representando un peligro para nuestro cuerpo, a causa de dejar de ingerir ciertos nutrientes que nos son necesarios y que solemos eliminar sólo por el hecho de ser potenciales elementos que promueven la acumulación de grasa. Como dieta mediterránea se denomina al modo de alimentación que se realiza en los países del sur de Europa, bañados por las aguas del Mar Mediterráneo. Esta dieta consiste en el consumo de abundantes verduras y hortalizas, frutas y frutos secos, cereales (principalmente el trigo), y la utilización del aceite de oliva como grasa base, usada para realizar la mayoría de los platos, tanto guisados, como fritos y aderezados. Prima el consumo de carne magra sobre la roja, también la abundancia de la ingesta de pescado y se acompaña con un consumo moderado de vino durante las comidas.

¿Cuáles son en realidad los beneficios de esta forma de alimentación? Los principales tienen que ver con el sistema cardiovascular, ya que con esta dieta se controla bastante bien el nivel de colesterol y la tensión arterial; pero también está bien documentado que ayuda a evitar las enfermedades neuronales degenerativas, y se cree que es un eficaz remedio para evitar distintos tipos de cáncer, aunque no se tengan aún los suficientes datos para asegurarlo. Además, combinada con una ingesta de agua de entre 1,5 y 2 litros diarios, y el ejercicio regular, ayuda a controlar la obesidad y a la pérdida de peso, lo cual hace esta dieta perfecta para mantener la línea, algo que tanto preocupa a la sociedad de hoy.

Como dije, yo soy amante de este tipo de cocina: los fogones tradicionales son mi delirio, aunque no estoy cerrado a recetas innovadoras  y la llamada cocina alternativa. Sin embargo, reconozco que todos aquellos manjares que se realizan con los productos típicos del mediterráneo son los que más me gustan y más me gusta cocinar. Debe ser porque es lo que he mamado desde siempre, lo que he comido y de lo que he oído hablar, y porque se me hace lo más cotidiano; pero sea cual sea la razón, reconozco que adoro nuestra forma de cocinar, y eso es mucho, ya que considero que me gusta la buena comida, y eso considero que es nuestra gastronomía: la mejor muestra de ella.

Así, disfrutemos tranquilamente de los presentes de nuestro huerto: tomates, pimientos, cebollas…; abusemos de nuestras aceitunas y frutos secos; tomemos pan y arroz cada vez que nos apetezca; disfrutemos de nuestro jamón ibérico; y no nos reprimamos antes las gambas de Huelva y el marisco gallego. ¿Acaso no hay manjares para todos los gustos?